SOSTENIBILIDAD Para todos
La transformación del sector agroalimentario hacia formas de producción respetuosas con el medio ambiente se ha convertido en un aspecto fundamental para alcanzar la neutralidad climática y un mundo más sostenible. La agricultura ecológica aporta una mirada mucho más profunda e integral, con particularidades e implicaciones propias.
¿Qué es la agroecología y por qué es clave para un futuro sostenible?
Según la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) , «la agroecología es una manera de conectar los conocimientos tradicionales y científicos con el fin de producir alimentos de una manera más sostenible», y nos recuerda que «se basa en los tres pilares del desarrollo sostenible de manera que, con énfasis en el enfoque económico, social y ambiental sostenible, los países puedan aumentar su producción de alimentos y al mismo tiempo proteger el medio ambiente y promover la inclusión social». Es decir, como práctica, la agroecología persigue la optimización y estabilización de la producción a través de técnicas menos contaminantes, la conservación de la biodiversidad, o la protección del bienestar animal. Pero, además, como movimiento social, tiene en el horizonte la justicia social, nutre la identidad de los pueblos y su cultura, y refuerza la viabilidad económica de las zonas rurales.
Del control biológico a la agricultura sin químicos
Los sistemas alimentarios se enfrentan a enormes desafíos, desde la degradación del suelo hasta la pérdida de biodiversidad o la crisis climática, y la agroecología se presenta no solo como la alternativa más viable, también la más urgente. Más que una técnica, es una manera de pensar y de relacionarnos con la tierra: una mirada que combina tradición, ciencia e innovación para producir alimentos de forma sostenible, respetando los ecosistemas y a quienes los habitan.
A fin de que la agroecología empiece a ser una realidad, debemos olvidarnos de todo tipo de pesticidas, herbicidas y fertilizantes químicos o sintéticos, y apostar por el control de plagas de forma biológica. Por ejemplo, Europa lleva años introduciendo en los invernaderos de tomate y pimiento la avispa Encarsia formosa con la finalidad de controlar el exceso de mosca blanca, una acción que ha reducido de forma muy significativa el uso de pesticidas químicos.
Los beneficios sociales y económicos de la agroecología
La agroecología logra una mejor fertilidad del suelo y una mayor regularidad en la producción, además de diversificar el riesgo al cultivar diferentes alimentos. Con ello se contribuye a la pujanza económica y a la creación de empleo en las comunidades rurales, y también se consigue la implicación de la sociedad civil y la dinamización de estos territorios.
El papel de las comunidades
Muchas veces, cuando llenamos la cesta de la compra, nos preguntamos a qué se debe el alto precio de algunos productos. A su vez, los pequeños agricultores denuncian que, en algunas ocasiones, se ven forzados a vender por debajo del coste de producción. la agroecología busca mecanismos para mejorar la venta directa a consumidores y grupos de consumo, así como establecer principios de mayor equilibrio en la cadena de comercialización. Además, hace un llamamiento a las comunidades a consumir productos de proximidad, que habitualmente distribuyen el propio agricultor o pequeños comercios locales, y que también conlleva una reducción de la contaminación derivada del transporte.
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